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viernes, 10 de agosto de 2012

A las patadas




Por Lucas Parnes

Si lo que pasó hace un par de días será inolvidable para los argentinos, lo que sucedió hoy no se queda atrás. La obsesión por los resultados, la ignorancia acerca de las condiciones de entrenamiento para nuestros atletas  y la costumbre de creernos los mejores en todo, nos llevaron a exigir todo el tiempo medallas, medallas y más medallas en estos Juegos de Londres. 

¿Querían medallas? Acá las tienen, pareció responder la delegación argentina en la 14° jornada de los Juegos, una de cada color.
Esta mañana, Sebastián Crismanich debutó en la categoría de hasta 80kg del Taekwondo olímpico y algunas horas mas tarde se colgó la presea de oro tras ganarle a todos los rivales que le pusieron enfrente. 

El correntino obtuvo algo de reconocimiento cuando fue campeón del preolímpico de Guadalajara pero lo tarde que arrancó su competencia en estos Juegos hizo que varios se olviden de él. Sin embargo, a las 18:30 de nuestro país, cuando disputaba la final contra el español Nicolás García Hemme, todos se acordaron de acercarse al televisor.

Crismanich se convirtió en el primer argentino campeón olímpico individual en 64 años, desde que Delfo Cabrera se consagrase también en la capital inglesa.  Además, esta es la primera medalla para el Taekwondo nacional. 




Las Leonas perdieron 2 a 0 con Holanda y se quedaron con las ganas de llevarse el oro. No obstante, pasada la amargura por la derrota, todas se mostraron contentas con el segundo puesto, incluso Luciana Aymar, la mejor jugadora de todos los tiempos que se retira del Hockey sin el título  olímpico, pero con premios de sobra.

Si bien la ilusión y lo que se esperaba era ver a Argentina en lo más alto del podio, las europeas jugaron en gran nivel el partido decisivo y fueron justas vencedoras. Lo más destacable para Las Leonas seguramente sea el buen desempeño de muchas jugadoras jóvenes que garantizan que tenemos una buena base para seguir por el buen camino en el futuro.




Luego de tener que postergar las esperanzas por falta de viento, la historia tuvo un final feliz para el Yachting argentino cuando Lucas Calabrese y Juan De La Fuente se adjudicaron el tercer lugar de la clase 470. La pareja nacional tenía un duelo personal con sus pares italianos por la medalla de bronce y realizaron una carrera muy segura que les aseguró el resultado que buscaban.

Dicen que las tradiciones se respetan, y desde Atlanta 96 que el Yachting nos trae al menos una medalla, sin dudas, una linda costumbre. Ahora, este deporte es el segundo que más preseas ha conseguido en la historia de nuestro país, solamente detrás del Boxeo.




La Generación Dorada llegaba a las semifinales envalentonada por la gran victoria ante Brasil, pero por más motivado que se pueda estar, cuando enfrente está el “Dream Team” de los Estados Unidos poco se puede hacer.

Los monstruos de la NBA jugaron un partido impresionante, tiraron más triples que dobles, bajaron más rebotes que nunca y derrotaron por 109 a 83 a los nuestros.  Ahora, Manu Ginóbili y compañía buscarán frente a Rusia la medalla de bronce, lo que sería un gran premio para lo que seguramente pueda ser considerado como la última gran función de este equipo histórico.

Llegaron las medallas y la delegación argentina conformó  incluso a los que la exigían injustamente. El himno nacional sonó en Londres y las lágrimas de Sebastián Crismanich fueron como un cierre fantástico para estos juegos increíbles.  ¿Cierre? A esperar un poco más porque todavía quedan un par de episodios. Además del Básquet del domingo,  mañana, Miguel Correa y Rubén Rézola competirán en la final del Kayak doble de 200mts e incluso en el último evento de Londres, la maratón masculina, estará el argentino Miguel Barzola. 

miércoles, 8 de agosto de 2012

Inolvidable




Por Lucas Parnes

En el deporte, días emocionantes hay muchos. En nuestro país recordamos siempre grandes hazañas deportivas de manera casi religiosa. Pero como la duodécima jornada de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 hubo muy pocas.

Luego de varias malas noticias durante la mañana, a las 16 horas de nuestro país, arrancaron los dos partidos más esperados por los argentinos. 
Por un lado, La Generación Dorada enfrentaba a Brasil en busca de un lugar en las semifinales. Con un equipo en gran nivel y con Rubén Magnano en el banco, los vecinos querían sacarse su estigma y superar a la Argentina en un torneo importante.

Por el otro, Las Leonas disputaban las semifinales con la carga de ser visitantes como pocas veces. Y es que se medían nada menos que contra Gran Bretaña, el conjunto local.
Tratar de ver los dos partidos al mismo tiempo resultaba tan emocionante como inevitable, y dos malos resultados hubiesen sido catastróficos para la moral de todos los argentinos fanáticos del deporte. 

Pero estos dos equipos han sido llamados para la historia grande. No sorprende, pero sigue conmoviendo. Las Leonas y la Generación Dorada son los que mejor nos han representado en los últimos años y quizás siempre.




Talento, trabajo, esfuerzo, corazón y amor propio son algunas de las características de estas leyendas del deporte nacional que nos regalaron una alegría inolvidable en un día que podría haber sido para el olvido. 
Las de Carlos Retegui vencieron 2 a 1 con goles de Noel Barrionuevo y Carla Rebecchi  y se aseguraron la medalla de plata. Ahora van por el oro frente a Holanda, el único título que les falta. Y con el sueño de que Luciana Aymar cierre su estupenda carrera con este glorioso premio. 




Los de Julio Lamas le tiraron toda la experiencia encima a Brasil y se llevaron el partido por 82 a 77. Ginóbili, Scola, Nocioni, Delfino y compañía están por tercera vez consecutiva en las semifinales olímpicas, objetivo cumplido y a soñar con otra medalla. Aunque se viene el Dream Team que cada vez parece más invencible, nada es imposible para estos muchachos que al menos se garantizaron la pelea por el bronce.




Lo dicho, el resto de la jornada no fue como se esperaba. Jennifer Dahlgren soñaba con la final del Lanzamiento de Martillo y se fue muy pronto con tres tiros nulos y una frustración muy grande.

Los del Voley no pudieron dar el batacazo ante Brasil, uno de los seleccionados más poderosos de la historia de este deporte y cayeron por 3 a 0. Como dijo Javier Weber, esto debe ser un punto de inflexión para pasar de ser “los pibes”  a “los hombres” pensando en Rio 2016.




Braian Toledo, quizás la máxima esperanza individual del deporte nacional para el futuro, tuvo su debut olímpico y lanzó la jabalina a 76.87mts, algo debajo de su mejor marca. Sin embargo, en estos casos la experiencia es fundamental para pensar en lo que se viene y Braian tiene lo necesario para llegar bien alto.




Ernesto Pizarro arrancó su participación en el ciclismo BMX y logró acceder a los cuartos de final tras culminar el día en la ubicación 26 con un tiempo de 39.765.

José María Larocca finalmente ingresó como suplente a la Final A del salto individual en la Equitación y terminó último sobre los 36 finalistas. El nacido en Suiza tuvo una buena actuación global en estos Juegos y mejoró su posición con respecto a Beijing 2008.




Carola López hizo su presentación en el Taekwondo y ganó 1 a 0 su primera pelea ante una rival muy complicada como lo era la marroquí Sanna Atabrour. No obstante, en el segundo combate poco pudo hacer ante la croata Lucija Zaninovic que la derrotó por 11 a 3 y la despidió de los Juegos con un diploma olímpico. 

En el Yachtting, la pareja  Sesto-Monsegur finalizó su competencia en la clase 470 femenina en la 13° posición y no pudo acceder a la Medal Race. Mientras que Patricia Bermúdez duró muy poco en la Lucha tras ser eliminada en su  primera pelea por Iwona Matkowska de Polonia.

Mañana, la gran expectativa estará puesta en Lucas Calabrese y Juan De La Fuente que van por la medalla de bronce en la carrera final de la clase 470 de Yachting. Ojalá, los argentinos tengamos otra jornada memorable mientras soñamos con los próximos partidos de Las Leonas y la Generación Dorada.